Con la idea de que ellos son los que saben querer, todas las plazas, parques y áreas deportivas recibieron a los infantes cubanos quienes celebraron en grande el Día de los Niños.
De manos de sus padres y demás familiares los más pequeños de casa coparon los más diversos espacios reservados para la ocasión, caracterizada por el derroche de alegría, creatividad y la energía que tipifica a ese segmento social.
Con días de antelación diversos medios informaron de las diferentes opciones que incluyeron prácticas de computación, encuentros con la naturaleza, festivales culturales y deportivos, proyección de películas, actuación de payasos, acróbatas y otras actividades de su preferencia.
Los infantes cubanos celebraron con la inmensa alegría de vivir en un país donde ellos siguen siendo una prioridad para el gobierno, el cual busca incesantemente mejorar su calidad de vida.
En ese sentido, las autoridades de la mayor de las Antillas buscan consolidar los principios de la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas y trabajan en la defensa del derecho a la protección frente a la violencia sicológica y física, abuso sexual, trato negligente y explotación.
También se dirigen esfuerzos para promover la activa interacción de los niños en su entorno, y que en el seno familiar respeten sus criterios, sean escuchados y reciban argumentos que los convenzan sobre cualquier situación.
José Juan Ortiz, representante en Cuba del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, ha reiterado que la isla es un ejemplo para otros países, porque siendo una nación subdesarrollada es una paradigma en la aplicación de la Convención de los Derechos del Niño.
Cuba no es un país rico, pero esto no interfiere en su empeño de garantizar la protección a la infancia, y eso es posible, gracias a la voluntad política de las autoridades de la mayor de las Antillas, asegura Ortiz.