No podía permitirme dejar pasar por alto y no escribir sobre una fecha tan importante para la humanidad toda como la que representa el 9 de mayo, pues precisamente un día como ese ocurrió la victoria sobre la mayor amenaza que ha sufrido el ser humano en el siglo XX, la amenaza representada por los intereses más espurios y obscuros de los grandes intereses capitalistas, que cuajaron en el surgimiento y consolidación del nazismo alemán y sus satélites, el cual invadió y holló a Europa con su bota invasora y perdió los dientes ante la heroica resistencia del pueblo Soviético y vio como sus famosas divisiones blindadas eran destruidas una a una por el avance incontenible del Ejército Rojo, el ejército de los proletarios.
Soldados del Ejército Rojo.
Soldados del Ejército Soviético.
Nunca antes el ser humano se había enfrentado a horrores similares y a tal escala, donde los nazis hicieron degradar a tal forma al hombre que cuesta creer que una persona fuera capaz de realizar tamaños actos de barbarismo. Las imágenes de los campos de concentración, donde perdieron la vida millones de seres humanos, entre mujeres, ancianos, niños y hombres todavía llenan de indignación a quien las observa; los cientos de experimentos en humanos que se realizaron en los laboratorios fascistas, en los cuales se convertía a un prisionero en pienso, almohadas, jabones, entre otros productos; los millones de judíos masacrados, los millones de personas asesinadas en las cámaras de gas, los cientos de miles desplazados de sus lugares de origen, las secuelas en los sobrevivientes, las tierras arrasadas, entre otros muchos hechos que llenan de horror aún hoy en día en que han pasado más de 6 décadas de esos hechos.
Por eso cuando las gloriosas tropas soviética entraron en Berlín y la bandera de la victoria, la de la hoz y el martillo, ondeó orgullosa sobre el cielo alemán, la humanidad pudo respirar aliviada; solamente imaginar que los nazis hubieran ganado la contienda eriza de horror a cualquiera.
Momento en que es izada la bandera soviética sobre Berlín.
Hoy en día, los herederos de esos que acunaron y amamantaron al nazismo, se han dado a la tarea de reescribir la historia y tratar de quitarle el protagonismo a la Unión Soviética como principal gestora de la victoria; están tratando de borrar el sacrificio de los millones de soldados del ejército rojo, ese que estaba conformado por decenas de nacionalidades, todas unidas por los mismos sueños de justicia y libertad, que abonaron con su sangre generosa el camino al triunfo. Son esos mismos que lanzan campañas contra Cuba y obvian las evidentes violaciones de los derechos humanos que cometen las tropas norteamericanas en Irak y Afganistán, esos mismo que apoyaron el golpe de Estado en Honduras y antes aplaudieron a Pinochet en Chile.
Están intentando quitarles relevancia a los líderes soviéticos de la época, menoscabar el papel del Partido Comunista de la Unión soviética (PCUS), mancillar la obra de cientos de miles de los mejores hijos de la patria rusa, crear un sentimiento anti ruso, confundir a las nuevas generaciones.
Considero muy importantes las palabras del actual presidente ruso, cuando habló alertando contra los que intentan reescribir la historia y obviar el papel de la Unión Soviética.
Este 9 de mayo del 2010 observamos admirados el grandioso desfile que ocurrió en la Plaza Roja de Moscú, esa misma que se sigue llamando roja a pesar de los pesares, donde desfilaron tropas de una buena parte de los países que participaron en la contienda y vimos, con lagrimas en los ojos, desfilar a paso orgulloso a esos veteranos de la Gran Guerra Patria, con sus aguerridas canas y rostros arrugados, muestras vivientes de ese tiempo. Observamos como Rusia está volviendo a ocupar el lugar que le corresponde entre el concierto de las naciones del mundo y como sus hijos se están sacudiendo del shock que les dejó las políticas de choque aplicadas durante el gobierno de Yeltsin y que hundieron en el oprobio y la humillación a aquella que fue la segunda potencia del planeta.
Veterano de la Gran Guerra Patria junto a su pequeña nieta.
Veterano de la Gran Guerra Patria.
Marcha por el Día de la Victoria en Moscú.
Monumento a la memoria de aquellos hechos.
Monumento a la memoria de aquellos hechos.
También vemos como a pesar de las campañas de desinformación, calumnias y persecuciones el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), heredero del glorioso PCUS, está aumentando su peso en la sociedad rusa y poco a poco aumenta su membrecía. No nos queda la menor duda que la invicta URSS resurgirá de sus cenizas y como ave fénix volverá a alzar el vuelo y nuevamente ondeará sobre las murallas del Kremlin la bandera roja, la bandera de los obreros y los campesinos, la bandera de los proletarios todos.
Personas con la bandera soviética ante un monumento a Lenin.
Bandera de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).