Disimulada y casi inadvertida entre la vorágine de noticias provocadas por el desastre medioambientalista que asola por estos días a las costas de Estados Unidos, como una muestra de que a pesar de tener miles de millones de dólares o ninguno en el bolsillo, a todos nos afecta por igual lo que le pase a la madre naturaleza, y entre los artículos publicados alrededor del intento de atentado abortado en territorio norteño, estuve leyendo una noticia, publicada en el diario 'The Wall Street Journal', que realmente me impacto y me llenó de indignación y la cual es sobre que un juez de EEUU ordena liberar al "detenido de más alto valor" de Guantánamo, o sea esa persona que se supone que existieran sobre ella la mayor cantidad de evidencias que lo inculparan, de todos los presos de Guantánamo; y por qué lo ordenó liberar, pues precisamente por falta de pruebas en su contra. ¡Increíble!
Eso quiere decir que esa persona ha estado presa desde el año 2003, ha soportado interminables sufrimientos, la fiscalía norteamericana le llegó a pedir la pena capital y no existe ni siquiera una sola evidencia que pueda justificar a medias esa detención; y eso ocurre precisamente en esa nación que se arropa el derecho de intentar juzgar al resto de los países del orbe en cuestiones tales como los derechos humanos, francamente es espeluznante.
Según su abogada defensora Nancy Hollander y en declaraciones al rotativo norteamericano 'Wall Street Journal': "Habían considerado imponerle la pena de muerte. Ahora reconocen que ni siquiera tienen pruebas como para poder pasar por alto su presunción de inocencia".
Pero si se sigue leyendo la noticia, a cada segundo de lectura sigue aumentando la indignación por las felonías que se cometieron y se comenten en la llamada “cruzada contra el terrorismo”, lanzada por el tristemente recordado Bush; en el mismo artículo de prensa se dice que:
“El juicio se celebró en un tribunal federal y no en uno militar, como se pretendía en un principio, debido a que los fiscales habían descubierto que Slahi fue sometido a un "plan especial de interrogatorio".
Un fiscal militar de la Marina, el coronel Stuart Couch, determinó que los métodos de interrogatorio utilizados contra Slahi constituían actos de tortura y por tanto su testimonio no podía ser reconocido como prueba contra el acusado.”
Que forma más edulcorada y educada de llamar a algo tan execrable como son las torturas, así que ahora son "plan especial de interrogatorio", ese concepto tal parece salido de las oficinas de algún jerarca hitleriano hablando sobre como los alemanes trataban a los judíos.
La mismísima fiscalía ha tenido que reconocer que Slahi había sufrido torturas físicas y mentales durante su interrogatorios, además de que aparte de recibir amenazas de muerte, le advirtieron de que llevarían a su madre hasta Guantánamo para que fuese violada enfrente suyo por un grupo de hombres si no testificaba.
Indignante, francamente indignante; véase a lo que pueden llegar los representantes del país que crea listas negras y pone en ellas a los que no siguen sus indicaciones, que acusa a otros a violar los derechos humanos, cuando ellos son los máximos violadores de esos mismos derechos, y que son tan faltos de vergüenza que mantienen a un hombre prisionero, torturado y falto de todos sus derechos, sin ni siquiera tener la más mínima prueba en contra de él.
Pero, por supuesto, que se trata de los Estados Unidos, por lo que ninguno de esos cientos de grupos que se dicen “defensores de los derechos humanos” han saltado para protestar por tamaña injusticia, ninguno se ha rasgado las vestiduras y ha dicho que el régimen norteamericano es un violador de los derechos humanos, la Unión Europea no ha creado ninguna Posición Común en contra de él, no se ha desatado una campaña mediática para tratar de satanizarlo, entre otros muchos ejemplos que se podrían poner.
Se podría decir entonces que para ellos si los Estados Unidos son los que torturan, maltratan, encarcelan indefinidamente y violan derechos, entonces es que están aplicando un "plan especial de interrogatorio” y no hay que condenarlos y ni siquiera chistar, pero si los Estados Unidos son los que ponen en una lista negra a un país, acusándolo de esas mismas violaciones, sin siquiera tener una prueba que sustente dicha afirmación, entonces hay que lanzarse al circo mediático y tratar de destruir y satanizar al gobierno de dicha nación, legalmente electo por sus ciudadanos, ahogar la resistencia de su pueblo y decir que lo están haciendo por la defensa de los derechos humanos de esos mismos que intentan doblegar y dominar.
Realmente es indignante que se llamen a si mismo seres humanos.