Es indudable que la Internet, hoy en día, se ha convertido en una herramienta muy útil a la hora de realizar cualquier tipo de tarea, buscar información o conocer los hechos que ocurren en cualquier parte del mundo. Cuba ha enfrentado grandes dificultades a la hora de poder utilizar la red de redes, producto de las limitaciones que le son impuestas por las leyes del bloqueo norteamericano y que le han impedido agrandar el paquete de servicios que le son ofrecidos a los ciudadanos cubanos mediante la utilización de este medio; eso sin contar la enorme campaña mediática que se ha desatado en su contra acusando al gobierno cubano de no querer ofrecer Internet a sus ciudadanos, cuando en realidad siempre ha sido una política gubernamental la de que, cada día que pase, más cubanos usen las TIC y se ha desarrollado una fuerte infraestructura que ha acercado de forma totalmente gratuita la Internet y los demás conceptos relacionados con la Informática a los barrios cubanos, en los cuales pueden encontrarse los llamados “Joven Club de Computación”, que ofrecen servicios, cursos y demás actividades a todos los ciudadanos.
Por eso he decidido reproducir una noticia que encontré navegando en la Internet precisamente y que demuestra, con hechos irrefutables, como en realidad el gobierno revolucionario está buscando potenciar el uso de la Internet en el país.
El barco Ridley Thomas llegó al puerto de Santiago de Cuba para continuar un sondeo encaminado a definir con exactitud la ruta del cable submarino de fibra óptica que aumentará la conexión de Internet de la isla a través de Venezuela.
La exploración comenzó el pasado día 5 en las proximidades del aeropuerto de Maiquetía, cercano a la capital venezolana, y se prolongó por cinco mil 340 kilómetros hasta la playa de Siboney, cercana a la urbe cubana, a más de 860 kilómetros de esta capital.
Una segunda etapa contempla la exploración de otros 200 kilómetros hasta Jamaica.
"Ya se cuenta con los mapas, pero están por definir los puntos de cruces", expuso Anthony Pyn, manager de la Empresa de Proyectos Geológicos, en declaraciones citadas por CMKC Radio Revolución.
No es tarea fácil el sondeo, pero dirá desde ahora cuánto rigor demandará la instalación del cable en el inicio del próximo año, añadió el experto con experiencia en inversiones similares en Asia y Oceanía.
El estudio se realizará en aguas someras con equipamiento de alta tecnología, buques y muchas horas de trabajo en la investigación marina, expresó Waldo Reboredo, vicepresidente de Telecomunicaciones Gran Caribe, la empresa cubano-venezolana que operará el cable.
Se estima que tras esta exploración, en las primeras semanas del próximo año comiencen las instalaciones del cable directo Venezuela-Santiago de Cuba-Jamaica como uno de los grandes proyectos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
El proyecto, a un costo de 70 millones de dólares, tendrá una vida útil de 25 años y la inversión se recuperará en plazos comprendidos dentro de las normas para estos proyectos, manifestó recientemente a Prensa Latina Reboredo.
La existencia del cable permitirá a Cuba multiplicar por tres mil veces las velocidades actuales de transmisión de datos, imágenes y voz, explicó luego de significar que los países implicados saldrán beneficiados en materia de intercambio social.
Aunque no implicará el cese de los servicios de Internet mediante satélite, los únicos permitidos a La Habana a causa de la hostilidad de la Casa Blanca, el cable submarino abaratará en 25 por ciento los costos de operación, subrayó Reboredo.